dijous, 25 d’abril de 2013

Llevo meses tratatando de olvidar mis obsesiones:

- Blogs sobre cualquier tema en referencia a la comida el peso etc.
- La báscula
- Las fotos de dulces y comidas
- Libros sobre TCA
- Fotos de modelos y mujeres "perfectas"
- Videos de yotube, peliculas o documentales.
- dietas, controlar al mílimetro lo que como, etc.

He tratado de centrarme en estudiar, he hecho amigas nuevas salgo un poco más y he retomado el contacto con algunas amistades pero es dificil. Enseguida me siento agobiada o sobrepasada por la gente. Además estaba viendo una pelicula en youtube y me fijé que en la fila de videos que siempre aparece al lado había  uno titulado "Mi hija es anoréxica" me dije a mi misma "no caigas" "no lo mires" pero no me podia centrar en la película asi que al final le di al video. Es un testimonio de uno de esos programas tipo "diario de Patricia" pero en versión sudmaericana. Odio este tipo de programas. Mientras miraba el video, lo único que se me pasaba por la mente es: Yo también quiero estar como esa chica. Si, quiero estar muy delgada y creo que todo lo que esa chica dice es verdad. "Si eres delgada, todo el mundo te acepta" Si, te aceptan, pero como prototipo, como canon estético. Que te acepten como persona es otra historia. Una de mis mejores amigas es delgadisimoa y preciosa, pero no es divertida y no suele caer bien en general, a pesar de ser guapa y una buena chica. Ella se gasta un dineral en ropa y complementos porque no tiene amigos con quien gastárselo o salir por ahi. Es su única diversión.  Su vida es trabajar, las familia y las compras. En esos momentos me alegro de ser como soy. Si eres muy guapa, las otras chicas te ven como una competencia y suele haber piques o celos. Lo he visto con alguna compañera de clase. Si eres del montón a veces es más fácil.

Ser guapa no soluciona la vida a nadie, tiene que desarrollar una personalidad también, algo que te distinga. Las dos cosas tiene que ir juntas. Yo nunca seré guapa, sólo mona como me dicen algunos pero mejor eso que nada. O eso es de lo que me trato de convencer. En realidad deseria ser una belleza pero tengo que ser más realista. Nunca lo voy a ser. Tengo que buscar otro camino,