dissabte, 9 de març de 2013



Hace sólo dos meses que no me paso por aquí pero es como si hubiera pasado mucho más tiempo. Creo que es porque he cambiado. Odio a la chica que ha estado escribiendo este blog el último año. Lo único que he estado haciendo es lloriqueando y quejándome de todo. Justo después del 9 de diciembre me pasaron varias cosas que me hicieron comprender que eso de que "la familia es lo más importante" y que "la familia siempre va a estar ahí para apoyarte" es mentira. No hay que confiar nunca en nadie, ni siquiera de uno mismo. Nunca hay que bajar la guardia. Aunque esta sea mi forma de pensar, he hecho amigas nuevas con las que salgo y me junto en el bar de la uni. En general me siento feliz en el día día. Hay gente que aún trata de hacerme sentir mal pero sé que es porque(va a sonar muy mal) mucha gente envidia mis habilidades y sacan a flote sus celos con comentarios malintencionados. Eso me da la certeza de que voy por el buen camino. La gente últimamente me está diciendo que cada día estoy  más guapa y yo también me siento así. Disfruto sacándome fotos y poniéndome vestido a pesar de no tener un cuerpo perfecto. Adoro ponerme mis skinny jeans y adoro mi talla 38. Sólo quiero vivir mi vida y que nadie me vaya jodiendo. Se me ha hecho raro no pasarme por aquí pero ha sido necesario, mi cabeza sólo giraba entorno a lo mismo, necesitaba un respiro. Centrarme en en el mundo real, estudios, mis amistades, etc. Me ha constado horrores. Por ejemplo una chica me invitó a a una fiesta hace unas semanas mi primer impulso fue decir que no, pero lo pensé y me dije a mi misma que era una oportunidad para que las cosas empezaran a cambiar así que dije que si y fue lo mejor que pude hacer. Fue genial y gané amigas nuevas. También traté de relacionarme más con las chicas de mi clase y ahora de cada vez tengo confianza con más gente.
Mis comidas son normales, no como ni mucho ni poco, ni muy mal ni tampoco muy bien. Estoy en mi peso y eso me basta.  No he sentido la necesidad de atracarme ni de devorar dulces, ni valerianas ni tilas.

Todavía tengo miedos y muchas veces me pongo triste o me vienen arranques de inseguridad pero me peleo con ellos hasta que me dejan en paz. Espero que un día se cansen de recibir golpes y se marchen.