diumenge, 14 d’octubre de 2012

Escribí lo de ayer por puro desahogo, para no echarme a llorar como una estúpida. Nunca me ha gustado mi cara, de echo no soporto que me miren fijamente por eso. No tengo una cara horrible, tengo una cara bastante normal, pero no me gusta nada, la odio. Al igual que mi tono de voz y mi forma de hablar. No iba a escribir la chorrada de ayer, cuando me dijeron aquella tontería estaba escribiendo otra cosa distinta y de repente lo borré todo y "vomité" aquél texto. En fin me tomaré esto como un paréntesis, mañana es lunes, así que mañana será un nuevo día. Una de las cosas que pretendía escribir ayer era que por fin había superado los 59, hace dos días me pesé y la báscula marcaba 58,4. 600 gramillos menos, mejor que nada.

Gracias por la comprensión de ayer. Sé que no es merecida porque lo de ayer fue una pataleta infantil, así que gracias.