dijous, 18 d’octubre de 2012

Ayer me pilló un bajón bastante fuerte, tenía ganas de llorar (no era por el tema de la cara...esa tontería ya se me ha pasado, aunque la  persona que me dijo aquello todavía le sigue dando vueltas a pesar de que para mi ya está más que olvidado...más o menos) el bajón me pega los días que estoy decepcionada conmigo misma por pequeños detalles a los que doy mucha importancia o cuando me siento sola. Hay días que me siento bien, supercontenta y otros pesimista. Como si nada valiera la pena, entonces me siento mal, una fracasa y que no debería haber nacido.
Hoy ha sido un buen día especialmente porque he estado rodeada de gente con la que me siento a gusto y porque me he encontrado por casualidad a unas antiguas compañeras de la otra carrera y ha estado muy bien...a pesar de que nunca me he sentido muy unida a ellas,  hoy se han portado genial conmigo y creo que es por que con el tiempo las cosas se olvidan y porque ya no compartimos clases (agobios, cotilleos, querer destacar en los trabajos, etc) Creo que nunca he contado muchas cosas sobre mis antiguas compañeras pero yo antes no era como ahora ni por asombro: era mucho más tímida  inocentona, una pardilla total y eso repercutió en la relación con mis antiguos compañeros de clase. Cuando me las encontré  les hablé como si nada...como si hiciera 3 años que no las veia en lugar de tres meses. Ahora tengo un poco más de confianza en mi misma porque he aprendido de los palos....pero aún así tengo esos días chungos, negros, en los que me apetece desaparecer. Hoy estoy así y mañana quizá piense que el mundo se va acabar. Por qué c**ño soy así ?

Lo "bueno" (si se puede sacar algo bueno de esto) es que entre tanta paranoia, clases y trabajos no pienso en comer y a veces no tengo ni hambre. Hoy he comido a las 6 de la tarde (un plato pequeño de arroz con pollo). En todo el día he comido unos pocos cereales integrales con leche, un cortado con sacarina, una manzana pequeña y ese plato de arroz y ahora me estoy tomando un descafeinado con un poco de leche y sacarina. Me siento bien. Como me encontré a estas chicas, en lugar de llegar a las 4 a casa llegué a las 6 y no tenía hambre ni pensaba en comer. Eso me hace sentir tan bien conmigo misma. No tener la necesidad de comer es como si tu coche no tuviera la necesidad de usar gasolina o que vaya a tope con pocos litros.

Son tantas cosas de las que me gustaría escribir....menos mal que no actualicé ayer, hubiera sido una entrada peor y más cutre que la de la cara.

Tengo ganas de pesarme! ahora sólo hago ejercicio los findes pero me pongo a tope y trato de moverme mucho entre semana. Espero no pesar más de 58. Como hoy he tenido un buen día no pisaré "la tierra prohibida" (así es como llamo a la báscula. si, lo sé, soy una freak) para sentirme mal.

Hoy no existe el hambre ni el peso.