dissabte, 27 d’octubre de 2012


En mis momentos más bajos (no voy a poner "momentos flacos" porque más bien son gordos...)
pienso siempre en esto:

"Emborráchate de hambre, llénate de coraje"

Esta tonteria me vino a la cabeza porque hace unos días estaba muy nerviosa...me agobian las relaciones sociales...osea sentirme" acosada" o estar pendiente de otra gente por temas de trabajos y eso. Me gusta hacer la cosas por mi misma y relacionarme con la gente pero no por asuntos de obligación. En el trabajo y en la uni los amigos no existen, y más si quieres ser el mejor.
Me puse nerviosa y tenia algo de ansiedad por todo y entonces pensé en que no me vendría nada mal un poco de alcohol para relajarme. No suelo beber pero la idea de hacerlo me viene siempre. Entonces pienso en las calorias del alcohol y en que problamente caeré en una adicción. De hecho un amigo ya me ha dicho que "si bebes porque sientes que lo necesitas, entonces eres un adicto" yo le he dicho que es verdad que cuando salgo noto que necesito beber para "funcionar" pero que soy bebedora ocasional, él me contestó que eso no importaba, sino los motivos que te llevan a beber, lo hagas mucho o poco. Yo creo que exagera...
La persona que me dijo eso del alcohol era aquél chico que en principio me gustaba o que creia que me gustaba...en realidad me gusta la atención que me presta, sentir que le gusto a alguien pero no la persona en si. Me gusta su personalidad pero es que hace mucho tiempo que somos amigos, antes era el novio de una de las chicas de mi grupo y al romper hubo mal rollo proque ambos eran amigos nuestros. Aunque me guste su forma de ser hay cosas de él que he ido viendo con el tiempo y que no me gustan.
Supongo que nos pasa a muchas, un dia sientes que un chico te encanta y al siguiente hace algo que no te gusta y ya se acaba todo.


No estoy siguiendo ninguna dieta...no me veo con ánimos  ni con ganas para que engañarme. Ayer estaba cansada y triste y cené unas lonchas de jamón serrano con algo de pan y me tomé media taza de batido de fresa. Aún no he encontrado algún otro consuelo que sustituya la comida.