dilluns, 10 de setembre de 2012

The lost loser

Quería irme a dormir temprano, son las 12 y mañana tengo la intención de estar levantada a las 7 o cpmo mucho a las 8. Quiero y necesito hacer ejercicio para sacar de mi cuerpo el malestar. Últimamente cuando estoy triste por algo utilizo el ejercicio como medio de escape: footing, aerobic, bailar con el mp4, pasear, lo que sea.

La semana ha ido bien, el martes fue mi cumpleaños y la gente me envió mensajes llenos de cariño. La Mis amigos me han pedido poder verme más, se los he prometido y voy a intentar hacerlo, cuando tienes gente a la que le importas de verdad tienes que mantener los lazos, además cuando estoy con mi gente me doy cuenta de como los quiero y de lo mal que hago al mantenerme alejada. Me alejo porque me desprecio a mi misma. No me soporto. Nunca me he gustado demasiado, pero empecé a odiarme especialmente en cuanto tuve concienca de que  a pesar de haber tenido algún que otro amigo, desde pequeñita he sido una marginada y un "comodín" (alguien para usar y tirar). No es culpa de nadie, no es que la gente sea mala, ni la sociedad mala, simplemete es que yo soy un animal que no sabe adaptarse a su medio.

Hoy en principio tuve un dia bueno, pasé toda la mañana con una buena amiga y estuvo todo guay, hasta esta tarde, que salí a la biblio a por un par de libros para hacer un trabajo y un grupo de chicos y chicas de unos 15 años se han burlado de mi. Me he sentido muy mal, además fue en la misma calle en donde solian hacerlo un grupo de chicas cuando yo tenia 15 años. Pensé que todo eso quedó atrás, y a mi 23 años, ya casi una mujer, o mejor dicho, ya una mujer, me he sentido como si tuviera 15, igual de asustada.  No me gusta nada ir sola por la calle, lo odio, siempre voy con música puesta para no escuchar el mundo, ni los insultos que puedan lanzarme, pero hoy no me he librado. Trato de no tormármelo todo muy a pecho, pero sé que parezco una loca cuando voy por la calle: mirando al suelo, evitando verme en el espejo, y pasándolo mal cuando alguien por la calle me para para preguntarme algo o cuando la gente me mira. No puedo mirar a nadie a la cara, no soy capaz. También parece que no sé caminar, me tropiezo, me muevo raro, sudo mucho, me toco el pelo, voy muy nerviosa. No quiero que nadie me mire.

Mi peso 59´3, me voy acercando a los 58.