dijous, 7 de juny de 2012



Al levantarme fui hacia la báscula como de costumbre y al subirme le dije: "Vamos maja, dime cuanto he engordado" y me puso un 57,5. Me bajé , fui hacia el escritorio a por las gafas, me las puse, me subí a la báscula otra vez y me aseguré de que mantenía la postura correcta: 57,5. Fantástico! esto demuestro lo idiota que he sido todo este tiempo. No comer no me ha llevado a nada.
 Comer bien me da las energías necesarias para vivir y con energía uno se mueve más, y come para llenar el estómago y no el vacío emocional. Supongo que por eso he bajado un poquito. En la semana que llevo sin escribir me propuse madurar y volverme "normal" y eso implica comer y matar algunos de los pájaros que tengo en mi cabeza pero como veréis, algunos siguen rondando:

No me gusta juzgar a la gente ni por su físico ni por lo que come, soy de la opinión de que todo el mundo tiene derecho a comer y a no-comer lo que considere. Cuando la gente se mete con mi brócoli o mi sabroso yogur natural contesto amablemente (sólo con respeto se consigue respeto) me he dado cuenta de que no me importa tanto como antes que la gente me mire mal o que me haga comentarios malintencionados porque tengo algo más de confianza en mi misma. Sin embargo tengo que reconocer que en el fondo no respeto tanto las otras formas de comer como yo pienso: inconscientemente juzgo a la gente que come, es decir que come mal y me cae muy simpática la gente muy delgada y guapa y que come sano o poco. En cambio cuando veo a alguien comer con ganas y encima cosas grasientas poco sanas y muy calóricas siento un asco tremendo y en parte creo que es porque me viene a la mente la imagen de mi misma en mis momentos de descontrol, de aquellos en los que me atraco y vomito (que por suerte de momento llevo bajo control) yo asocio el hambre y el comer al sufrimiento porque desde siempre ha sido a ella a la que he recurrido en mis momentos tristes, de miedo o inseguridad.
Estoy mucho más sociable y trabajadora, me comunico más con la gente y le pongo ganas a todo lo que hago porque una inútil, por muy inútil y torpe que sea, si trabaja duro y se aplica también puede conseguir cosas y fruto de ese esfuerzo incluso bajar de peso.

Mi intake de ayer fue: desayuno: café con leche semi+ 4 aceitunas.
                                     desayuno media mañana: capuchino con azúcar+ una manzana.
                                     mediodía: un bocadillo mediano con tres lonchas de jamon cocido sin grasa.
                                     merienda: una botella de 500 ml de cocacola zero+ un capuccino.
                                     cena: un plato de ensalada de lechuga y tomate.

Bebi muchísima agua, unos dos litros así que es probable que la perdida de peso se a en realidad pérdida de liquido.


Ánimo a aquellas a las que estéis de bajón y felicidades a las que os vayan bien las cosas.

Por cierto alguna me sabe decir que ha sido de Estige?