dijous, 24 de maig de 2012

Estoy viviendo una especie de "Thriller psicológico": trato de ser normal pero hay moemntos que mi "yo malo" intenta saboterame.

Hoy me he esfordado en tener un buen dia y me he obligado a no "huir". Me explico, normalmente entre calse y clase "huyo" hacia la biblioteca o la sala de ordenadores para evitar que la gente diga la temida frase de "vamos al bar a tomar algo?" a veces he ido, pero no soporto los olores ni ver como de buena mañana la gente se mete según qué en el cuerpo, ni que mi mente sienta asco y mi estómago se muera por un trozo de bollo por culpa de su aroma. En esos momentos suelo sentir desprecio por mi misma por sentir ganas de comer. Pienso: "mierda eres como una animal, no puedes controlar tus impulsos. Es sólo un capricho, no tienes hambre.
Pero para qué negarlo, muchas veces sí es hambre. Hoy he estado a punto de recaer en la misma espiral de siempre pero he puesto todo mi empeño en hacer que hoy tuviera un buen dia y he hecho algo que no suelo hacer nunca: he desayunado en el bar con mis compañeras de clase. Una de ellas me dijo que iba a pedir un sandwhich y me miro diciendo: -" Tú vas apedir algo, no? ( nunca me ven comer nada en toda la mañana y siempre me dicen que coma algo para no estar tantas horas sin comer hasta el mediodia, por eso solia irme, para no escuhar sermones) entonces le dije a la chica que si. Fui a la cola, dudé muchisimo ero al fianl pedi un café y un donut. La conversación estuvo bien me lo pasé bien estando en compañia de las chicas, sé que no es bueno estar sola pero tengo que reeducar mi mente porque no he parado de pensar en ese donut, me da la sesación de que lo tengo en alguna parte de mi cuerpo incrustado como si fuera un virus que se está incubando y que saldrá a atacar mi sistema inmunológico en forma de grasa. Llegué a casa sobre las 7 de la tarde y tenia hambre: cogí cereales, me los meti en la boca, mastiqué pero...nada fuera. Probé con otra cosa, un trozo de pan: "hidratos malos"pensé mientras masticaba así qué fuera. Total que me pasé no sé cuanto tiempo masticando pequeñas cantidades y escupiéndolas. Odio hacer estas cosas. Al final me hice un descafeinado con dos dedos de leche semi. Me calmó pero sobre las 9 tenia mucha hambre asi que me dije: basta, si tienes que comer, come! y me fui a por unas aceitunas y un yogur. Ahora estoy cenando un filete de merluza y un trocito de pan "prohibido". 
En temas de comida iba bien, estos dias no prestaba mucha atención a lo que iba comiendo pero a veces tengo dias como estos.

De todas formas no me he dejado vencer y he conseguido comer normal.

Estoy agotada no sólo por las clases sino también por el esfuerzo mental derivada de esta lucha con mi fuero interno. No sé si ganaré pero por lo menos espero llevarme un empate.