dissabte, 14 d’abril de 2012

Siempre hay un mañana después de...

Comer para calmar los nervios...y luego vomitar para calmar el nerviosismo y la culpa por haber comido. El estómago nunca queda vacio, aun queda parte de la culpa dentro...entonces nos decimos a nosotras mismas que mañana será otro dia y que lo haremos mejor. A veces sabemos que no es verdad pero siguendo el lema de "tenemos que tirar hacia adelante" eso es algo que no nos debemos permitir decir.

Pues eso...mañana será otro dia...aunque el de hoy es interminable.