dilluns, 2 d’abril de 2012


"La anorexia no es una enfermedad moderna. Ya en la Edad Media se conocían casos, sobre todo en la Iglesia, aunque no estaba catalogada como ahora. Mujeres y hombres, hoy santos, que con su privación de alimento material y hambre espiritual, reaccionaban a sus situaciones vitales anteriores. Además, con la conocida como Santa Anorexia, encontraban el sentido como ideal de la purificación del cuerpo como ofrenda a Dios. En cambio, en la anorexia actual, se encuentra un terreno menos comprensivo: la mirada científica y la estética desacralizada de la delgadez. En la Edad Media, los fenómenos a que daba lugar esta privación parecían estar inducidos por fuerzas sobrenaturales, llegando a extremos tan severos que sólo era posible interpretarlos bajo el signo de una intervención milagrosa (Anorexia Mirabilis). Así, se puede nombrar a Santa Clara, Santa Catalina, Santa Magdalena de Pazzi o Santa Teresa de Jesús como mujeres con estos síntomas. Antes, existía ese fenómeno de la Santa Anorexia. En los monasterios y conventos había mucha hambre de Cristo. De hecho, no comían alimentos y sólo se nutrían con la hostia consagrada. Y no era una cosa sólo de mujeres, como por ejemplo el caso de Santa Teresa, sino también de hombres, como los Jesuitas."