dilluns, 12 de març de 2012


Despertame por la mañana es uno de los peores momentos porque me levanto más cansada de lo que estaba al acostarme y porque no tengo ganas de salir de casa. Estoy un poco cansada de levantarme cada mañana y de obligarme a ser optimista pero aunque suene contradictorio amo la vida o mejor dicho hay momentos en la vida que amo y por los que creo que vale la pena vivir. Tengo que confesar que a veces he pesando que nunca deberia haber nacido, que lo único que hago es dar trabajo y problemas a mis padres. No estamos pasando por un buen momento económico y mi padre siempre lo ha dado todo por la familia y para que mi hermano, mi madre yo tengamos de todo y seamos felices. Lo que él no sabe es que por varias cosas nunca lo he sido realmente. Supongo que nunca he sido la persona que la familia en general se esperaba: gorda, tragona, miedosa y demasiado timida. De pequeña mi timidez era extrema, hasta el punto de casi no poder hablar ni con mis tios o primos y ya ni que decir de los profesores o mis compañeros de clase. Qué hay de diferente entre la Laurita de 5-6 años de la de ahora? creo que no demasiada. Siempre he estado tratando de demostrar a mis familiares que también podia ser normal, una más del "clan" y por eso desde pequeña siempre quise adelgazar y juré que cuando fuera mayor ya no estaria gorda y recortaba de las revistas fotos de chicas fantásticas pensando que algun dia yo también seria asi y que triufaria en la vida y que todo el mundo me querria y aceptaria por lo que dejaria de ser timida y mis problemas de autoestima se esfumarian. No quiero que nadie me malinterprete, no estoy echando la culpa de mi forma de pensar a mis familiares ni a nadie en general. Es verdad que tengo un sentimiento contradictorio hacia ellos y nunca me apetece verlos o relacionarme con ellos pero no es porque sean malas personas, es por mi, el problema soy yo y sé que no debo culpar a nadie, ni siquera a la sociedad. La sociedad es la que es, yo formo parte de ella y es verdad que tengo la mente contaminada con estereotipos sobre la belleza. Estoy obsesionada con ella, es como mi religión, la veo en cualquier objeto o persona y caigo rendida ante ella. Pero no sólo la exterior, cuando veo algo de alguien que me gustaria tener, es decir alguna cualidad (sentido del humor, ironia, ineligencia, etc) también me atrapa. Tanto querer agradar a los demás me ha vuelto una chica estúpida y sin personalidad.
 Qué soy fuera de esto? quien soy?