dimecres, 7 de març de 2012

"Como decía Virginia Woolf, nada ocurre hasta que no lo escribes. Suscribo esta frase completamente. A veces me sorprendo a mí misma en lo que sale sobre el papel. ¡Dios mío! ¿Ésta soy yo? Las palabras son el espejo. Con la diferencia de que cuando te miras en uno real, a veces te encuentras horrible, pero sobre el papel, nunca. Es algo fresco. No resulta ni narcisista ni espantoso, es muy auténtico. Así que finalmente soy como he descrito aquí, y no es tan malo."

-Amélie Nothomb-( fragmento extraído de una entrevista del periódico El PAIS )

Me encanta esta autora, recomiendo mucho sus libros, especialmente Biografía del hambre. Me gustan sus libros porque trata el tema de la identidad. A través de sus libros en los que cuenta sus experiencias busca encontrarse a si misma, quien es ella realmente, cosa que llevo buscando yo desde los 19 años.

 A mis 19 tuve una crisIs de identidad muy fuerte, no sé exactamente qué me pasó pero algo se rompió en mi. No se trata de que mis problemas con la comida me hayan derivado a un "caos mental", sino todo lo contrario, lo que busco es control y controlar la comida y lo que como para mi es controlar mis emociones. Dentro de mi hay un huracán de sentimientos, todo lo que se vuelva para mi una obligación me aburre. Busco constantemente cosas nuevas  porque enseguida me siento atrapada. Miedo a crecer? seguramente. No sé que busco en la vida, eso es lo peor. No quiero estar atada a una familia, siempre me he sentido controlada por  la mia, especialmente por mi padre y me da miedo estar atada de nuevo a un hombre, por eso huyo de las relaciones. Tampoco quiero volverme esclava de mis hijos. Veo a mi madre y a mi padre y veo que a pesar de todo han sido unos buenos padres pero han transmitido todos sus miedos y aspiraciones en mi y en mi hermano, me siento obligada a ser perfecta para ellos, a no defraudarles. En definitiva los hijos "pertenecen" a los padres, son una inversión, pero los padres también son esclavos de los hijos: se sacrifican por ellos y a cambio tu tienes que cumplir con sus espectativas. Si no las cumples no eres un buen hijo.


El tema de la comida de momento va bien, no como mucho y las cenas las voy controlando. No me he pesado porque me da miedo ver más de un 59. Esta noche miraré de hacer ejercicio.