dilluns, 22 de juliol de 2013

Me estoy refugiando mucho en el ejercicio, mi estabilidad depende de las endorfinas que me proporciona. Camino 2 horas cada día, salgo a las 8 de la mañana y vuelvo a las 10. Después hago algunas sesiones de ejercicios, estos son los vídeos con los que trabajo ahora:

Os he puesto mis favoritos, para mi son los más sencillos y divertidos y además notas los resultados en los brazos, abdomen y piernas. No esperéis milagros pero vale la pena seguirlos. Ya no me importa tener volumen en las piernas, me encantaría tenerlas delgadísimas pero lo que pasa es lo siguiente: si hago una dieta muy estricta me siento cansada y no me concentro en los estudios ni tengo las suficiente fuerzas para hacer ejercicio. Si no hago ejercicio o no lo hago bien me pongo fofa y parezco una gelatina (odio esa forma en la que se mueven los brazos y las piernas al caminar o al moverme) y además de sentirme triste y sin ganas de nada. Quiero estar sana, no quiero estar delgada a cualquier precio.

 La gente de mi alrededor se muere. Lo que quiero decir es que en estos últimos años muchas personas que conozco han muerto de cáncer: la semana pasada se murió mi vecino y ayer me enteré que la madre el novio de una amiga tiene cáncer. El padre murió de cáncer el año pasado y ahora el chico podría quedarse también sin madre. En mi grupo las madres de dos amigas mías se han muerto de cáncer, la madre de una amiga mía de toda la vida le han diagnosticado cáncer pero por suerte se está recuperando. Pero de todo eso lo que más me ha hecho pensar es la muerte de una chica con la que iba al insti. No éramos muy amigas pero nos llevábamos muy bien, se cambió de insti y coincidimos en el primer año de carrera. A los meses dejó la carrera y ya ni se presentó a los parciales. De repente desapareció, y dos años después me dijeron que tenia cáncer y al poco tiempo de que se había muerto (con 20 años). Muchas veces he fantaseado con morirme, me considero una persona estúpida torpe y fea y hasta me puse un tiempo límite: si a los 25 mi estado anímico y mi vida no iba a mejor...  lo que quiero decir es que controlar el hambre para mi siempre ha sido controlar la vida: yo no hago lo que cuerpo me dice, pero...y si este decidiera matarme? con una enfermedad por ejemplo con algo que no tiene nada que ver con no comer lo suficiente.

Tengo cáncer, uno que se llama gilipollez. Si no lo paro, se extenderá por todo mi cerebro. Hay un tratamiento eficaz, vivir. Vivir lo mejor que uno pueda. La vida no es maravillosa, es una mierda pero hay momentos que valen la pena, lo más insignificante vale la pena. Si yo soy insignificante entonces vale la pena que yo también viva, por qué no?