diumenge, 6 de maig de 2012


Acabo de comer pan congelado, me veia incapaz de esperar los 20 segundos necesarios para que se descongelara en el micro. Tengo tanta hambre que me comeria hasta el plástico. No me queda otra que engañar al estómago con un café falso (así es como llamo al descafeinado) no puedo tomar un poco del verdadero porque me dará una ansiedad alucinante.
Mañana me espera un día largo, estaré todo el dia fuera, saldré a las 7 y no volveré por lo menos hasta las 11 de la noche. Mierda de obligaciones, quiero que sea otra vez viernes. Odio sentirme cansada y con hambre. Todo es psicológico, es por culpa del estrés. Como muy mal, pero es que no me entra la comida, sólo lo que sea dulce. Practicamente me alimento a base de pan, leche, fruta y cerales integrales. A veces carne y pescado y ensalada de lechuga y tomate. Me siento bien cuando llevo muchas horas sin comer, el problema viene cuando toca llevarme algo a la boca. Primero escoger el que, y después evitar no pasarse y después aguantar una digestión pesada, sueño (me entra un sueño atroz después de cada comida y me siento nerviosa a la vez... estoy segura que es mi mente la que me juega esta mala pasada)

Ojalá pudiera vivir sin comer, es una puta pesadilla sentirme atrapada por la comida y mi cuerpo, quisiera liberarme de él y de todos sus instintos.